Intervención del presidente del Gobierno en el acto de entrega del Premio Nueva Economía Fórum al presidente de la República de Colombia

14/12/2016
Intervención del presidente del Gobierno en acto de entrega del Premio Nueva Economía Fórum al presidente de la República de Colombia

Madrid, miércoles 14 de diciembre de 2016

Señor presidente de la República de Colombia; señora presidenta del Congreso de los Diputados; señor ministro de Justicia; señor presidente de Nueva Economía Fórum; señora secretaria general iberoamericana; señor embajador de Colombia; señor fiscal general del Estado; señora Defensora del Pueblo; presidente del Consejo de Estado, señora ministra de Asuntos Exteriores de Colombia; autoridades; señoras y señores; queridos amigos,

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, es mi colega; pero, sobre todo, es una persona a la que aprecio. Por eso me siento muy honrado por entregarle hoy el Premio Nueva Economía Fórum. Este Premio es un reconocimiento a todos los colombianos y a la cercanía entre nuestros dos países. Nuestras relaciones bilaterales son magníficas. Se basan en vínculos históricos, en el trabajo cotidiano y en un futuro compartido. Un elemento clave de nuestra espléndida relación personal es la franqueza. Gracias a ella podemos hablar cuando estamos de acuerdo y, sobre todo, cuando hay diferencias; pero no se alarmen, porque no suele ser el caso.

Deseo, también, felicitar al Foro Nueva Economía y a su Presidente por un nuevo acierto. El año pasado hice entrega de este Premio al presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, y hoy, al presidente de la República de Colombia. Es una buena imagen de la doble vocación de España, europea y americana, clave para entender nuestro país y lo que representamos en el mundo.

Señoras y señores,

La cooperación entre Colombia y España tiene muchísimos ámbitos de actuación: el bilateral, la Unión Europea, Naciones Unidas, las Cumbres Iberoamericanas, América Latina e, incluso, la OTAN. Me parece oportuno resaltar algunos hitos de estos últimos años y de los retos de futuro.

Como decía antes, España es un país europeo e iberoamericano. Siempre hemos dicho que somos el mejor abogado de América Latina en Bruselas, y es verdad, lo somos. Los países latinoamericanos lo saben. Creo que los logros recientes demuestran que España cumple y cumple con satisfacción. Lo hacemos en interés mutuo, porque los negocios son buenos cuando todas las partes ganan.

En 2013 entró en vigor el denominado Acuerdo Multipartes con Colombia y Perú. El decidido apoyo de España fue determinante para diseñar un marco moderno de relación, incluida la comercial, lo que es en sí muy relevante; pero también logramos otros objetivos: uno, genérico, que la Unión Europea y América Latina se sigan mirando y mejorando sus relaciones; y otro, concreto, con el exitoso ejemplo de sus dos vecinos, contribuimos a que Ecuador retomase las negociaciones. En noviembre se firmó el Acuerdo y está previsto que hoy o mañana sea aprobado por el Parlamento Europeo.

Al iniciarse la aplicación provisional de este Acuerdo, el 1 agosto de 2013, iniciamos una de las mejores operaciones de nuestra política latinoamericana en los últimos años: la supresión de la exigencia de visado a los colombianos y peruanos para las estancias de corta duración en el espacio Schengen. Digo una de las mejores y también debería decir una de las más complejas. Sólo les quiero dar un dato: en la primera reunión técnica a 28 en la Unión Europea tuvimos el apoyo de… Portugal, el otro buen abogado de América Latina en la Unión Europea. Desde hace aproximadamente un año esta arriesgada idea es una realidad. Curiosamente, yo llamé al Presidente Santos para anunciarle mis intenciones el 10 de agosto de 2013. Mis colaboradores me dijeron que estaba todo planeado, yo creo que fue una casualidad: era el día de su cumpleaños.

Señoras y señores,

Después de recibir el Nobel en Oslo, el Presidente Santos asistió el lunes en Bruselas a la firma del Acta Constitutiva del Fondo Fiduciario Europeo para el Posconflicto en Colombia, que España impulsó. Dicho acto contó con la presencia de nuestro ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación. España realizó la primera contribución y hoy son diecinueve los países que integran este Fondo, que contribuirá a financiar proyectos para el desarrollo rural en Colombia en el post-conflicto.

España, señoras y señores, ha estado presente, de una manera u otra, en todos los procesos de paz en América Latina. En los últimos veinte años España ha apoyado a los distintos presidentes colombianos --Pastrana, Uribe y ahora Santos-- en sus políticas para acabar con la violencia de las FARC y del ELN. Y digo España porque éste no ha sido un empeño exclusivo del Gobierno que yo presido, ni antes ni ahora; existe un amplio consenso político en la sociedad española sobre la importancia de apoyar la paz en Colombia. Así quedó de manifiesto, como recordaba hace unos momentos la presidenta del Congreso de los Diputados, el pasado 2 de septiembre cuando el Congreso de los Diputados aprobó por unanimidad una Declaración institucional de apoyo al proceso de paz. Y créanme, y hablo con conocimiento de causa, que no es fácil conseguir unanimidades en el Congreso de los Diputados.

Señoras y señores,

El Acuerdo de Paz, rechazado inicialmente en un plebiscito con la diferencia a que se refería en su intervención el Presidente Santos, fue rápidamente renegociado y hace pocas fechas fue aprobado por el poder legislativo colombiano. La construcción de la paz ya comenzó y su éxito definitivo depende de que sea una paz para todos, una paz sólida que no olvide, como aquí nos ha dicho el presidente Santos en su intervención, jamás a las víctimas y a su sufrimiento.

Para ello Colombia cuenta con el apoyo inequívoco y decidido de España, como hemos demostrado en muchos foros, incluido el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Allí trabajamos activamente para aprobar las Resoluciones 2261 y 2307 que han establecido una Misión Política de Naciones Unidas encargada de la verificación del alto el fuego y de la dejación de armas. España ya ha enviado observadores a Colombia y está en disposición de incrementar el número.

Deseo, también, que el ELN entienda que la violencia no tiene cabida en el futuro de Colombia que merece una paz plena.

Señoras y señores,

En los últimos años Colombia ha conocido una positiva transformación. El camino ha sido largo y accidentado; los sacrificios, múltiples. Y, como siempre, queda camino por recorrer y reformas por hacer. Colombia tiene magníficos recursos naturales y humanos. Estos cimientos, unidos a políticas acertadas de apertura económica, respeto de la seguridad jurídica y de redistribución, crean bases sólidas para lograr el objetivo de cualquier gobernante sensato: la prosperidad económica y el bienestar de sus ciudadanos, por mucho que los populismos propongan atajos a ninguna parte.

El nivel de desarrollo alcanzado por Colombia hace lógica su pretensión de ingresar en la OCDE. Es un proceso ya en marcha que España apoya firmemente y esperemos que pronto se consiga.

Señoras y señores,

Voy concluyendo. Desde que soy presidente del Gobierno he visitado dos veces Colombia y el Presidente Santos ha estado en España en numerosas ocasiones. Creo no equivocarme al decir que es el presidente latinoamericano con el que me he reunido más veces; incluso, nos encontramos una noche paseando por las calles de Nueva York.

Recuerdo con cariño las dos visitas que he efectuado a Colombia, en abril de 2012, en mi primer viaje a América Latina como Presidente, y en mayo de 2013, para asistir a una Cumbre de la Alianza del Pacífico en Cali. Esta iniciativa de integración regional, muy pragmática, es un ejemplo a seguir y cuenta con el total apoyo de España que tuvo el honor de ser el primer país europeo en convertirse en Observador.

Querido Presidente,

Le reitero mi sincera felicitación, a usted y al pueblo colombiano, por este Premio Nueva Economía Fórum que es otro acicate para que sigamos trabajando juntos por el bien de todos los colombianos y de todos los españoles.

Muchas gracias.

 

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